De antiquísimos papeles

Estándar

papelantiguoAsombraría a más de una persona la confirmación de que pocos días después de creada la colonia Fernandina de Jagua, ya tenía su propio medio de prensa. Y, así fue. El 22 de abril de 1819, Don Luis De Clouet fundaría oficialmente la actual ciudad de Cienfuegos. Pasado un breve tiempo, surgía el periódico de factura humorística El Ético, escrito a mano y del cual se publicaban solo cinco o seis ejemplares. Iba dedicado a los vecinos más ilustrados del asentamiento y lo redactaban “monsieritos” y “letreros”, grupos de colonizadores llamados de esa forma por De Clouet, pues no le eran totalmente confiables.

Pero, la publicación primera estaría abocada a la suspensión en marzo de 1825. Según aclaraba el investigador Alberto Aragonés Machado, en su libro El Periodismo en Las Villas, el fundador, aconsejado por los amigos de su facción, amenazó a los autores. “Creyó que indirectamente se le aludía pues el periódico hacía veladas insinuaciones a dos fantasmas o viudas que campeando por su respeto habían tenido varios altercados durante las horas de la noche”.

Poco a poco surgirían en este lugar, durante sus primeras décadas de existencia, diferentes ejemplares en cuanto a temáticas y partidos, siempre vinculados de una u otra forma al quehacer periodístico nacional. En tanto, la imprenta llegó el 14 de noviembre de 1845, establecida aquí por Francisco Murtra, un hombre procedente de Trinidad y cuyo padre introdujo el arte de Gutenberg un cuarto de siglo antes.

Al día siguiente comenzaría a circular una hoja impresa, editada a expensas de comerciantes de la villa y con licencia del Gobierno. En sus inicios, contenía solo noticias económicas y mercantiles; pero, sin haber transcurrido siquiera un mes, tomó forma de periódico bajo el nombre Hoja Económica de Cienfuegos. El primer periódico no manuscrito incorporó noticias de espectáculos, diversiones, disposiciones del gobierno y de corporaciones públicas. Incluso, los días 10, 11 y 12 de febrero de 1847 apareció una edición extraordinaria en papel de color, adornada con coronas, viñetas y versos. La doble tirada celebraba las fiestas de casamiento de la Reina Isabel II con el Príncipe Francisco de Asís.

La Hoja Económica continuó transformándose. Con las reformas de tamaño, vino el cambio de nombre. A partir del primero de mayo se le nombró El Telégrafo, luego de designarse órgano del Gobierno en la Jurisdicción. Asumió su dirección Enrique Edo Llop, autor más tarde de Memoria Histórica de Cienfuegos y su Jurisdicción.

La prensa local también contaría con redactores jóvenes. Las nuevas ideas florecían en El Fomento, periódico bisemanal de 1855. El ejemplar nació con la autorización del gobierno y se realizaba con la imprenta recién adquirida de Don Eduardo Teixas Bartrina. El primero de junio del mismo año la tirada empezó diaria. Sin embargo, los medios de comunicación de la época solo tenían facultad para publicar asuntos triviales e intrascendentes de la comunidad y, para completar, debían someterse al capricho de los tenientes gobernadores, cuya censura no permitía influencia de clase alguna. El Fomento no estuvo exento de tal situación. Conforme al testimonio del fallecido Don Enrique Edo, quien fuera su director hasta el 6 de marzo de 1866, el periódico sobrevivía “entre soporíferos desmayos, de ansias de más aire que respirar”.

Hubo en los años de la pre-guerra representación de disímiles sectores, como el caso de El Apuntador, de corte teatral. Sacó dos números a finales de 1860, fecha en que su director Don Luis Martínez Casado fundaba el Teatro Avellaneda, trayendo a la propia Gertrudis Gómez a la representación de su drama Alfonso Munio. Un año después implantaría una imprenta tipográfica que contribuyó notablemente  al auge de las letras locales.

En el 61, dirigió El Fomento el poeta  Antonio Hurtado del Valle, conocido por el “Hijo del Damují”, destacado patriota y miembro de la Asamblea Guáimaro. Mientras, en 1862 vio la luz por primera vez en la villa un semanario festivo, El Chismoso, otra creación de Enrique Edo.

En la Ciudad del Mar ocurrió en 1864 una interesante disputa entre diarios. El Telégrafo y El Fomento, dirigidos por Martínez Casado y Hurtado del Valle respectivamente, iniciaron una campaña de vivos tonos políticos como expresión de  los crecientes sentimientos anteriores al estallido de la Revolución de Yara. A decir de Alberto Aragonés, “… el primero se abroga la representación de las tendencias de suspicaz resistencia conservadora, y el segundo mantenía la aspiración a las reformas, en el sentido expansivo liberal…” Obviamente, no solo el interés por las controversias despertó en el público, sino que indicaba la mayoría de edad del periodismo cienfueguero.

El Telégrafo dejaría de publicarse en diciembre de 1866, para reaparecer en el 67 como órgano del partido de las reformas y propiedad de Edo. En un segundo momento, sus ediciones se tiraban en la primera máquina de prensa de la región; fuera de La Habana solo existía en Santiago de Cuba y Matanzas. Introdujo el servicio de mensajes telegráficos, insertando noticias diarias de la capital y otras partes del mundo.

Aunque poco a poco desaparecía la cruel censura española, la prensa sureña la había sufrido en carne propia. A Don Enrique se le apuntó con impiedad en sus distintas publicaciones. La segunda versión de El Chismoso perdió una tirada completa por cuenta  de una caricatura que representaba al censor Madrazo acometiendo con el lápiz rojo al director y  los redactores. Así, dejaría de publicarse aquel semanario crítico.

Entre 1819 y 1867 la prensa cienfueguera destacó por su variedad y constancia. A pesar de ser un asentamiento aún joven,  sus pobladores adquirieron con rapidez el hábito de tener un medio de prensa propio. El periodismo local se hizo eco de matices políticos, culturales, noticiosos e, incluso, críticos. Sus creadores estuvieron siempre al tanto de las técnicas de impresión y las nuevas herramientas empleadas en la prensa nacional. Sufrieron la censura y defendieron partidos políticos, llegando a poseer en años venideros los periódicos más leídos del centro sur de Cuba.

Anuncios

Un comentario en “De antiquísimos papeles

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s