Puertas cerradas, puertas abiertas

Estándar

puertas entreabiertasDe pronto han cerrado las puertas. Miro alrededor y todo está oscuro. Permito que durante cinco minutos la desesperación gobierne mi cuerpo, lo ate e inmovilice. Son cinco eternos minutos en que no pienso, solo siento. Impotencia, desasosiego, miedo, silencio… experimento a la vez y de golpe.

Y se acaba el tiempo. Cada segundo de descuento indica que eran justo cinco minutos de terror porque no toleraré siquiera uno más. Período de pánico necesario para procesar la información que lo genera, pero hasta ahí. Al siguiente instante comienzo a recomponer el ánimo.

Necesito una conversación donde únicamente yo me escucho. El poder de mis palabras decide mis acciones. Cuanto logre analizar, revalidar o desechar rearmará el edificio de mis pensamientos aún desordenados. Procuro trazar objetivamente un plan, quizá dos, y hasta otro para casos de contingencia como alguien me enseñó en algún momento.

No significa esto que no intente lidiar con aquello que ocurre al azar, ni que la negativa cerrando la salida impedirá el escape. Más bien utilizo un recurso de salvación. Lo inesperado no me hará perder el rumbo si ya identifiqué opciones, reuní evidencias, soñé caminos, inventé atajos, opté por el optimismo y confié en mí. Entonces, solo así y poco a poco se van nuevamente abriendo las puertas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s